01/08/2017

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IMPRUDENCIA ASESINA II

Conductor alcoholizado, velocidad y tragedia en la ruta 9

Esteban “Chuky” Azcurraim y Cristian Tolosa, de 20 y 19 años, murieron en un accidente el 1 de enero pasado en la ruta 9, embestidos por una camioneta. El conductor estaba ebrio.

Era la siesta del 1 de enero de este año. Esteban Azcurraim, un joven de 20 años, venía con su amigo Cristian Tolosa circulando en moto, de norte a sur, por la ruta nacional N°9, a la altura del Club de Cazadores, cuando fue embestido sorpresivamente de atrás por una camioneta Toyota Hilux 4x4, que era conducida por Sergio García, en estado de ebriedad y alta velocidad, según la investigación judicial. Tras el impacto, Esteban -Chuky como le decía su familia-  fue arrastrado unos 12 metros y estuvo más de tres horas agonizando en la ruta hasta que llegó la ambulancia y lo llevó al hospital Avellaneda, donde llegó sin vida. Su amigo Cristian, de 19 años, fue despedido de la moto varios metros y murió en el acto.

 Chuky tenía 20 años, vivía con su familia en Villa 9 de Julio y este año iba a egresar de la secundaria. Después del almuerzo familiar de aquel 1 de enero, Chuky salió en moto con su amigo Cristian, a quien le decían “Peluchín”,  rumbo a un balneario para pasar la tórrida tarde de verano, sin imaginar que nunca más volverían a sus casas.

El abogado de la querella, Miguel Rocchio, contó que según la hipótesis que investigó la Justicia, el conductor de la camioneta y sus acompañantes venían por la ruta 9 luego de participar de un beberaje desde la madrugada en el festejo del nuevo año. “Al haber previamente ingerido bebidas alcohólicas a sabiendas que conduciendo en estado de ebriedad podría ocasionar la muerte de una persona, obrando no obstante ello dio un acto desaprensivo, con indiferencia respecto del resultado, consintiendo la eventualidad de la muerte de las víctimas”, concluyó el fiscal de la II Nominación, Claudio Bonari, en su requerimiento de prisión preventiva contra Sergio García y Santiago Gasep. En el momento del hecho, García tenía 0,64 gramos por litro de alcohol en sangre. Para la querella, ambos son responsables del accidente, uno por conducir y el acompañante, por omisión (es decir por no haber evitado que se conduzca en estado de ebriedad). Finalmente, García estuvo detenido unos meses y tras una presentación de su abogado defensor ahora se encuentra en libertad.

Según testigos y videos que llegaron a manos de la familia Azcurraim, Chuky estuvo casi cuatro horas agonizando en la ruta hasta que llegó la ambulancia y lo trasladó al hospital. Los familiares de Chuky también denunciaron que mientras él agonizaba el conductor de la camioneta y sus acompañantes nunca lo ayudaron.

 De acuerdo se puede leer en el expediente judicial, en su declaración, Sergio García, de 26 años, conductor de la camioneta que embistió la moto que manejaba Chuky, negó su responsabilidad y culpó a los jóvenes de circular violando las normas de tránsito, a alta velocidad y sin casco. Sin embargo, el fiscal Claudio Bonari imputó a García y a su acompañante por el delito de homicidio simple con dolo eventual. En su fallo, el fiscal concluyó con esta advertencia: “en el dolo, se requiere que el autor haya previsto el desenlace, lo previsible: no quiere matar, previó matar, y mató”.

En el día del hecho, García se encontraba de visita a su familia en Tucumán, ya que tiene domicilio en Buenos Aires, donde es empleado del Ministerio de Seguridad de esa provincia.

La causa está cerca del requerimiento a elevación de juicio oral y público, aunque el abogado de la querella estima que se realizaría recién en 2019.

Con el dolor intacto, los padres de Chuky, César Azcurraim y Elvira Molina, su hermana Romina y su prima Roxana, recordaron el hecho  y reclamaron por Justicia en el programa de Documento “Imprudencia Asesina II”. (Ver video del programa)

 


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